Gabriel Pais Díaz | Columna
En 1520, el río Zahuapan de aguas cristalinas y fuente de vida fue el escenario donde se construyeron los bergantines que sirvieron en la conquista de Tenochtitlan.
En la actualidad
solo es escenario de infecciones y causa de enfermedades mortales, pues
la contaminación está compuesta de sustancias que exceden los parámetros
de las normas oficiales mexicanas sobre demanda bioquímica de oxígeno.
Es muy importante mencionar que a los gobernantes no les ha importado
en lo mínimo y pareciera que este grave problema ambiental lo han tomado
a la ligera y desgraciadamente así seguirá mientras en nuestro Estado
de Tlaxcala no haya un gobernante que haga que las poblaciones, las
industrias, los agricultores, los ganaderos y los municipios por los que
atraviesa el río, hagan consciencia y se pongan de acuerdo.
Cabe señalar que se tiene registro que en el año 2002 la población de
Villa Alta, municipio de Tepetitla, Tlaxcala, presento una denuncia ante
el Tribunal Latinoamericano del Agua con sede en Buenos Aires,
Argentina, declarando con pruebas suficientes que por la contaminación
del río, algunos infantes, mujeres y hombres padecían daños genotóxicos,
leucemia linfoblástica, normoblastos en la sangre, anemia hemolítica y
púrpura trombocitopénica. Además se habían presentado en mujeres daños
en el sistema reproductivo.
De acuerdo a diversas
investigaciones se ha confirmado que en el suroeste del estado de
Tlaxcala se encuentran los niveles más altos de contaminación del río
Zahuapan, lugar donde fueron encontrados elementos tóxicos que pueden
ser detonantes de enfermedades como leucemia púrpura o cáncer de mama,
así como de malformaciones congénitas.
La región suroeste de la
entidad tlaxcalteca es la zona de mayor riesgo en cuanto a
malformaciones congénitas; a su vez se ha revelado por estudios de la
UAM y la UNAM que existe una alta incidencia de cáncer en comunidades de
Tlaxcala y Puebla que son aledañas a la cuenca del río Zahuapan-Atoyac.
Además es confirmada la existencia de metales pesados como el níquel,
cadmio, plomo y cromo, que son altamente cancerígenos para el humano;
existen datos que revelan que del 2008 a la fecha en Tlaxcala se
incrementaran en 500 por ciento los casos de niños con cáncer.
Este es un tema muy importante para la ciudadanía, en especial para las
personas que viven cerca del río Zahuapan y para los campesinos que
riegan sus cultivos con aguas no aptas para el consumo humano, del cual
nosotros somos los que consumimos dichos insumos. Desgraciadamente es un
tema del que se habla muy poco, solo el Ingeniero JUAN CARLOS SÁNCHEZ
GARCÍA (SAGA) se ha atrevido a hablar del tema y es el único que tiene
propuestas reales para el saneamiento del río Zahuapan, ya que este río
pasa por 25 municipios de los 60 con los que cuenta el estado.
Confiemos en que gracias a la experiencia que tiene el ingeniero JUAN
CARLOS SÀNCHEZ GARCÌA, se logren aportar ideas viables para detener este
mal que nos aqueja a todos y que es de suma importancia.
Urge
que las autoridades gubernamentales intervengan y exijan que las
industrias que producen contaminantes, los municipios y la sociedad
respeten los reglamentos estatales, nacionales e internacionales para el
debido control de residuos contaminantes.
El Ing. Juan Carlos
Sánchez García tiene una visión profesional y exhaustiva sobre este
tema. No forma parte de los políticos de siempre y eso le permite
participar con independencia de pensamiento y responsabilidad ciudadana.
Su liderazgo generará resultados con el apoyo de los tlaxcaltecas.